Prejuicio arraigado en el subconciente femenino hacia las lesbianas
"Salieri Stark, destacada estudiante de 19 años acaba de iniciar una nueva etapa en su vida al ingresar a la universidad, específicamente a una licenciatura enfocada a humanidades y en donde, por lo regular, es mas común la presencia femenina entre los pupilos de esa universidad.
Es el primer día y a la señorita Stark se le da demasiado bien el no llamar la atención mas de lo necesario ante la mayoría de sus compañeros con excepción a otra señorita agradable y de pulcro aspecto que lleva por nombre Micaela.
Ambas se sonríen y se sienten aliviadas al notar que tienen afinidad en varios aspectos de su vida, por lo que ahora tienen un rostro conocido en este nuevo y extraño ambiente, además tal vez a una nueva amiga.
Conforme pasan los días, las dos comienzan a conocer de manera mas profunda a su nueva amiga y al cabo de unos meses se tratan como si se conocieran desde toda la vida. Al año de conocerse tienen la confianza de tratarse como hermanas.
Después de muchos muchos meses, la señorita Stark considera prudente revelar el secreto que carga consigo desde que entro a la universidad y que por temor a enfrentar mentes cerradas o algún tipo de discriminación prefirió ocultar: decir que es una chica gay.
Micaela tiene el honor de ser la primera a la que le revelara este importante secreto ya que en mas de una ocasión se ha mostrado como una chica de confianza y sumamente comprensiva. (Además es su mejor amiga en absolutamente todo el mundo).
-Micaela, ¿recuerdas a la chica que lleva historia con nosotras y se sienta en el pupitre junto al mio?, bueno pues he decidido que la voy a invitar a salir.
-¿?, ¿la vas a invitar tú a salir?, ¿Como una cita de novios?
-Pues...si...
-...
-...
-¿Entonces tú eres lesbiana?
-Pues...eh...yo...sí, me gustan las niñas si a eso te refieres.
-...
-¿Te sucede algo?
-¿Y estas enamorada de mi?
-O.O Micaela, absolutamente no. El que yo sea lesbiana no significa que me atraigan absolutamente todas las mujeres que conozco."
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Y hasta aquí dejamos esta historia de la que estoy segura que a mas de una le ocurrió una experiencia algo similar a la de la señorita Salieri.
Y aunque sea difícil de creer, el que seas lesbiana no te vuelve una loca pervertida que únicamente piensa en tirarse a su mejor amiga, a su maestra, a la compañera de curso, a la dentista, a la doctora del consultorio, a la que vende gorditas, a la chica que se sube al metro y se sienta contigo, en fin, a toda mujer con la que tienes contacto o te relacionas habitualmente.
Lean esto de manera detallada:
Cada persona es diferente y absolutamente nadie sigue un patrón establecido en gustos.
No porque se sienta atraída hacia el genero femenino significa que le gustan tooooooodas las féminas que existen sobre la faz de la tierra.
Es inevitable (quiero suponer) que cuando te enteras de algo que es nuevo para ti, te de curiosidad al respecto y trates de conocer mas respecto al tema, pero no todo gira a tu alrededor como para imaginar que todas las lesbianas están enamoradas de tu persona o que eres un imán para estas chicas.
En conclusión: si una chica te dice que es lesbiana intenta no preguntar de manera inmediata: "¿Y estas enamorada de mi?". Tal vez esa chica solo te tiene confianza y quiere compartir una parte importante de su vida contigo o esta cansada de inventarse pretextos inverosímiles cuando pides su opinión sobre que tan sexys son las nalgas del galán del curso. ñ.ñ


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